Parecía complicado, una gesta imposible; incluso algunos dejaron de creer en el equipo, pero lo lograron. La Javineta, todas las lesiones, todas las alegrías, todas las ajustadas derrotas, todas las sesiones de entrenamiento llevaban a este desenlace, un último partido en Viana en el que si perdíamos, bajábamos de categoría. Solo valía la victoria. Es cierto que el equipo estaba resentido con las lesiones y bajas de último momento, pero no era excusa para dejar escapar una victoria crucial. 40 minutos separaban al equipo del abismo del descenso, por eso, no dejaron escapar la victoria. El partido tuvo un inicio muy marcado por parciales favorables a los nuestros. Robábamos balones, movíamos rápido el balón y corríamos al contraataque. En un momento del partido, al equipo se le atascó la tienda de campaña que montaron los rivales en la zona, aunque la atacamos mejor que en otros partidos. Pese a acercarse en el marcador en un momento del partido el equipo rival; supimos mantener la cabeza fría para terminar de romper el partido por una ventaja de 12 puntos. Los chicos lograron la ansiada victoria que salvaba la categoría un año más y nos hace soñar por la lucha del playoff contra Lourdes Atómico; un rival muy duro, pero en el que perfectamente se puede dar la sorpresa.

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