El domingo pudimos atender al despegue fallido de la nave del senior provincial. Un lavado de cara en un equipo que introdujo mucha más ilusión y sobre todo un elemento clave, la presión a todo campo. Los rivales mantuvieron la tienda de campaña en defensa, jugando 40 minutos en una zona par e impar. Nuestros chicos supieron en ocasiones doblar el balón y hacer movimientos rápidos de bola para generar tiros liberados. La presión fue determinante para conseguir que nuestro equipo robase balones, generando canastas fáciles. Fruto de un milagro baloncestístico, el jugador número 32, Ismael Martínez, a lo largo del último cuarto despegó como una torre infranqueable, cogiendo todos los rebotes que el equipo no consiguió desde el inicio del partido, por ello, para el próximo encuentro, nuestros chicos deben buscar mejorar en esa faceta del juego. No obstante, el equipo cada vez se nota más cohesionado y las sinergias cada vez son más positivas, así que me seguro que la primera victoria de la temporada está al caer.

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